¿Por qué ha ganado Trump?

No lo hemos visto venir, al menos no la que escribe. Donald Trump ha vencido en las presidenciales estadounidenses a Hillary Clinton y es, desde hoy mismo, el presidente electo. Apenas unas horas después de que se confirmara esta victoria Republicana, vamos a tratar de explicar cuales son las razones que han llevado a Trump a hacerse con el mayor número de delegados en el Colegio Electoral.

Trump ha vencido en aquellos swing states que señalábamos como fundamentales hace unas semanas pero es que, además, ha sido capaz de ganar en algunos de los estados que tradicionalmente, o según indicaban las encuestas, han sido Demócratas. Especialmente relevante ha sido lo sucedido en estados como Míchigan, Pensilvania, Wisconsin u Ohio, en el seno del cinturón industrial del país, que han caído del lado de Trump. Lo advertíamos hace algunos días en nuestra entrada La opción menos mala, el mensaje abiertamente racista y xenófobo de Donald Trump, sumado a su presentación como la garantía de un cambio en el país, que Hillary Clinton como representante del establishment de ninguna manera podía encarnar, ha logrado calar en la clase obrera blanca de estos estados que, por primera vez en generaciones, lleva una vida peor que la de sus padres. El candidato Republicano se ha situado como el defensor de esta clase trabajadora “olvidada”, a la que ha dedicado sus primeras palabras tras la victoria. Su Make America Great Again ha logrado el objetivo, los estadounidenses han votado cambio y su cambio se llama Donald Trump.

Otra de las sorpresas de la noche electoral era la caída de Florida en manos Republicanas. A pesar de lo ajustado de las encuestas, la importante participación latina en el voto anticipado presentaba un panorama optimista para la campaña de Clinton. Estas previsiones, sin embargo, no se cumplían. Los latinos no han acudido como una masa uniforme a depositar su voto para Clinton, un porcentaje de ellos, incluso, ha optado por Trump. Este porcentaje no cree que el nuevo presidente vaya, como anunció en campaña, a deportar a las personas que se encuentran en situación irregular en el país, e insisten, en algunos casos, en la necesidad de una regulación de la inmigración para que esta se produzca por los cauces legales. En resumen, y por increíble que parezca, a una parte de la población latina ya integrada en Estados Unidos no le condiciona el discurso de Trump respecto a la inmigración.

Ya hemos puesto sobre la mesa la percepción, muy real, de Hillary Clinton como candidata del establishment y Wall Street. Este ha sido uno de sus puntos débiles. De hecho, esta mañana son muchos los que se acuerdan de su rival en las primarias, Bernie Sanders. Trump, a pesar de ser un millonario, ha sabido colocarse como el candidato antiestablishment frente a Clinton, una posición que no le hubiera sido tan fácil de conseguir frente a Sanders. La campaña del candidato Republicano, además, ha sabido extender la sombra de la corrupción sobre la candidatura Demócrata mientras que Trump se presentaba como el candidato hecho a si mismo.

Para finalizar, no podemos dejar de hablar del periodo de reflexión que debe abrirse ahora en el seno del Partido Demócrata al que le va a costar recuperarse de este varapalo y que tiene que comenzar a preparar las legislativas de dentro de dos años, así como las presidenciales de 2020. Los Demócratas deben decidir ahora cuál es su camino y volver a ilusionar a todos aquellos que dieron su voto a Sanders, como opción de cambio, en las primarias.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s