La carrera hacia las elecciones generales

Las elecciones generales están a la vuelta de la esquina. Puede parecer una exageración en este caluroso junio, que está a punto de dejarnos, fijar ya la mirada en el mes de noviembre, pero lo cierto es (y eso lo sabemos bien los que nos dedicamos a esto de los medios de comunicación) que la campaña electoral que desembocará en ese domingo otoñal ya ha comenzado. Lo correcto sería decir que comenzó el mismo 24 de mayo, tras conocerse los resultados de las elecciones municipales y autonómicas más emocionantes de las últimas décadas. Ha sido una evidencia en la política de pactos y negociaciones, con todas las formaciones que tienen algo que jugarse en las generales procurando mancharse lo menos posible en su contacto con otros partidos que pueden suponer un problema para sus votantes objetivos.

La carrera hacia las generales comenzó, especialmente para PP y PSOE (Ciudadanos y, sobretodo, Podemos llevan meses con la mirada fijada en esa cita) hace ahora un mes, exactamente cuando calibraron cuanto daño podían hacerles en unos comicios generales las nuevas fuerzas que llegan, al menos hasta el momento, cargadas del impulso que les da haberse convertido en llaves de Gobierno, cuando no en Gobierno mismo, en autonomías y ayuntamientos.

Ante esa tesitura, y tras muchos dimes y diretes, Mariano Rajoy ha optado por los cambios en el seno del Partido Popular. Unos cambios, calificados por muchos como mera cosmética, que llevan a la primera línea a uno de los valores al alza de los populares, Pablo Casado. La política de comunicación (esa en la que consideran que han fallado, insisten en que no han sabido explicar a los españoles todo lo bueno que han hecho) queda ahora en manos de Casado, una cara popular, habitual de las tertulias políticas y curtido en los enfrentamientos con el que es, para el PP, el gran enemigo a batir: Podemos. Mucho se ha hablado también de cambios en el Gobierno, unos cambios que no han llegado, hasta el momento, pero que pretenderían suavizar la imagen del Ejecutivo apartando del mismo a algunos de los ministros peor considerados por los españoles.

El PSOE, por su parte, ha cumplido con el calendario establecido y ha abierto el proceso de primarias para elegir su candidato a las generales. Unas primarias sin sorpresas, con unos contrincantes meramente testimoniales, en las que Pedro Sánchez se ha paseado sin, prácticamente, salir a competir. Mucho se ha hablado del acto de proclamación del líder de los socialistas como candidato, quizá (como siempre) quedándonos en lo superficial de una escenografía muy “a la americana”, con una gran bandera de España como fondo y su mujer acompañándole en el escenario. Poco hemos sabido del discurso más allá de esos dos grandes males a combatir: la corrupción y los recortes en el estado del bienestar.

Todos corren ya hacia la meta. Izquierda Unida sigue tratando de alcanzar una confluencia de izquierdas para esta cita electoral mientras que Podemos se resiste como gato panza arriba y defiende su opción de acudir en solitario. Albert Rivera, parece claro, será el candidato de Ciudadanos, y la casi extinta UPyD ni está ni se la espera. A partir de ahora solo nos queda preparar nuestros oídos para la avalancha de propuestas y promesas electorales. En nuestra mano estará acudir a las urnas informados, leídos, con sentido crítico y conscientes de lo que vale nuestro voto.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s