El “caso Nisman” sacude Argentina

Cristina Fernández, presidenta de la República Argentina

Cristina Fernández, presidenta de la República Argentina

¿Quién mató a Alberto Nisman? ¿Se suicidó realmente? Son solo dos de las preguntas que plantea uno de los casos más rocambolescos de los últimos tiempos. Y, desde luego, todo un manjar para los amantes de las novelas de misterio, género que, admito, siempre ha sido mi favorito.

El caso Nisman me tiene atrapada y enganchada en una espiral de interrogantes que, mucho me temo, no vamos a averiguar jamás. El hombre que preparaba una denuncia de 288 páginas y que pretendía imputar a la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, por un truculento plan para dar inmunidad a unos iraníes (sospechosos de haber atentado contra una sede judía en el año 1994) es hoy noticia en todo el mundo. Ese hombre asustado, pero también eufórico, ante la perspectiva de acorralar a ‘Cristinita’ será enterrado diez días después de su muerte.

Y en el momento de su fallecimiento, Alberto Nisman llevaba casi 15 años investigando ese asunto que podía costarle caro. Él, de hecho, era cada vez más consciente del peligro que corría. Pero ¿a quién temía Nisman? ¿Cuál de los poderes argentinos era realmente su enemigo? Y, ¿por qué, aún temiendo por su integridad, ordenó a su custodia que se retirara horas antes de su fallecimiento?

Alberto Nisman yacía tendido boca abajo en el baño. Tanto su ropa interior como su camiseta estaban manchadas de sangre. Un tiro en la sien lo había matado. La pistola también se encontraba allí aunque sus dedos no tenían rastros de pólvora. Su casa estaba en perfecto orden y su muerte no fue certificada hasta después de la medianoche de aquel día. No había carta de despedida pero sí un recordatorio de las compras que debía realizar su asistenta. Nisman, además, había pedido a sus escoltas que pasaran a buscarlo a las once y media de la mañana. Por tanto, ¿por qué esos escoltas no forzaron la puerta antes? Y, aún más curioso, ¿cómo es posible que ningún médico inspeccionara el cadáver? La excusa es que el cuerpo obstaculizaba el paso. Una explicación difícil de digerir.

Hasta aquí los hechos. Ahora, las consecuencias. El primero es que la presidenta de Argentina cambió su primera versión tres días después de la muerte del fiscal. ´Cristinita aseguraba sorprendida que todo formaba parte de una operación para desestabilizar a su gobierno. Y, por ello, la presidenta argentina ha resuelto disolver la Secretaría de Inteligencia. En su primera comparecencia televisiva tras la muerte de Nisman, Kirchner ha acusado a un sector de los servicios secretos argentinos de orquestar este complot. El siguiente paso, ha explicado, será el de una nueva secretaría más controlada por la fiscalía general pues “es una deuda pendiente de la democracia”.

Kirchner no ha dejado títere con cabeza y ha cargado rabiosa contra, prácticamente, todo el mundo: los jueces, los políticos y, por supuesto, “los medios de desinformación”. Todos formando una estrategia de difamación contra su persona “como nunca se vio en la etapa de la democracia”. Dice no tener miedo y pide justicia.

Mientras tanto, la oposición se frota las manos y la acusa de estar creando una cortina de humo mientras la familia de Alberto Nisman busca respuestas. Los principales partidos opositores, además, se han posicionado ante la decisión de suprimir la Secretaría de Inteligencia.

A pesar del lavado de imagen que pretende Kirchner, no hay duda de que Nisman seguirá contraatacando aún después de muerte. No en vano el mayor escándalo del mandato Kirchner se ha producido en un año electoral. Un asunto que, lógicamente, será clave para el devenir político de esta nación que también pide explicaciones y clama justicia. Por el momento sólo un imputado: Diego Lagomarsino, el informático que le prestó la pistola porque Nisman le confesó que temía por la vida de sus hijas.

Argentina vela a Nisman, quien será enterrado en el cementerio israelita de La Tablada. Todo en una semana en la que se ha conmemorado el 70 aniversario de la liberación de Auschwitz. En mitad de ese homenaje ha quedado en evidencia la brecha abierta entre Kirchner y los judíos.

Una consecuencia más, demasiadas hipótesis… el ‘caso Nisman’ no ha hecho más que empezar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s