Nino Torre: “Para que la gente piense que votarnos sirve para algo debemos demostrar que somos útiles y que lo que decimos lo hacemos”

Por @LOrtizGomez

Nino Torre, secretario general JSE / Foto: JSE

Nino Torre, secretario general JSE / Foto: JSE

Nino Torre, secretario general de Juventudes Socialistas, lo tiene claro: el PSOE debía afrontar un proceso de renovación tras los resultados de las elecciones al Parlamento Europeo. A sus 30 años este abogado y diputado socialista en la Junta General del Principado de Asturias afirma que el inconformismo es necesario y que uno no puede rendirse ante las injusticias y la desigualdad. En esta entrevista responde a cuestiones relacionadas con estos dos asuntos pero también a muchas más, por ejemplo que sensación le producen expresiones como “casta” o “régimen del 78” para referirse a su partido o con quien no debería pactar el PSOE de no lograr la mayoría suficiente para gobernar tras las elecciones generales.

Pregunta: ¿Cómo has vivido desde Juventudes Socialistas el proceso de renovación en la secretaría general del PSOE?

Respuesta: Con ilusión. Sabíamos que la situación en el partido era muy complicada y que, tras el resultado de las elecciones europeas, era insostenible continuar sin abordar una renovación de formas y fondo. Además esa renovación no se implantó de cualquier manera, sino mediante unas primarias en las que pudieron participar toda la militancia. Eso nos aportó internamente mucho movimiento y muchas ganas de trabajar para mejorar el partido. Y desde Juventudes Socialistas lo vivimos como un éxito, como un gran logro, en lo interno, porque se permitía votar a jóvenes militantes de nuestra organización. Jóvenes de catorce años pudieron participar en ese hito para nuestro partido. Y era necesario porque el nuevo liderazgo en el PSOE tenía que contar con el apoyo más amplio y diverso para ser suficientemente sólido desde el primer segundo.

P: Los resultados de las elecciones europeas, sumados a los movimientos cívicos surgidos tras el 15M o a la aparición de nuevas formaciones políticas y estructuras ciudadanas como los ‘Ganemos’ han revolucionado el escenario político español ¿cómo lo ves?

R: Desde hace tiempo había un murmullo de inconformismo que no llegaba a convertirse en grito porque pesaba mucho esa idea de que “así son las cosas”. Nosotros siempre hemos creído que el inconformismo es necesario. Nunca puedes rendirte ante lo que parece inevitable, y menos en política. No puedes conformarte ante las injusticias, ni ante la desigualdad. Los socialistas creemos en el cambio. Ese murmullo ha ido cogiendo fuerza y cogió desprevenida a mucha gente, también en el PSOE, que no entendían lo que estaba pasando. Juventudes Socialistas llevábamos desde hacía tiempo advirtiendo esto, quizá por la rebeldía inherente a la juventud y porque nos movemos en ámbitos en los que la indignación se hacía más potente. Creo que un país en el que la ciudadanía es activa y reivindicativa es un país mejor.

P: ¿Qué se te pasa por la cabeza cuando oyes hablar de “la casta” o de “los partidos del régimen del 78” para referirse no solo al PP sino también al PSOE?

R: Me parece injusto. En primer lugar porque se utiliza el término “régimen” de manera peyorativa, con intención de menospreciar a la Transición que puso fin a una dictadura autoritaria. Durante años nos hemos sentidos orgullosos de ese proceso de democratización de nuestro país, y ahora se escuchan críticas cada vez más feroces. Hay que tener en cuenta el contexto histórico de aquel momento para comprender por qué se tomaron ciertas decisiones políticas entonces. ¿Viviríamos mejor si ese pacto se hubiera producido de otra manera? ¿Viviríamos mejor habiéndonos enrocado en la revancha? No lo sé. Lo que sí sé es que, sin duda, viviríamos peor de no haberse alcanzado.

Y en cuanto a la palabra de moda, en cuanto a la “casta”, también creo que es injusto referirse así al PSOE. Son miles de concejales quienes, sin cobrar un céntimo, trabajan en muchos ayuntamientos pequeños de este país. Personas con una profunda vocación de servicio público que no están ahí por el reconocimiento ni el enriquecimiento económico, sino porque creen que la mejor manera de ayudar a sus vecinos es asumiendo responsabilidades en ese ámbito. Los socialistas estamos convencidos de que la política adquiere su auténtico significado en la cercanía con la gente. Por eso nos tomamos las elecciones municipales en serio, sin ponerlas bajo la lupa de ninguna estrategia electoral.

P: A la situación de crisis económica que atraviesa el país se ha sumado también la crisis de confianza en la clase política y las instituciones propiciada por la proliferación de casos de corrupción ¿Qué ha fallado en España respecto a este asunto?

Los políticos no dejan de ser un reflejo de la sociedad a la que representan. España es el país de la picaresca, del Lazarillo de Tormes. En nuestro país es donde la gente, si puede, se cuela en el transporte público. El país en el que si te hacen una chapuza en casa no pides factura. En el que si consigues encontrar la manera de hacer trampa en tu declaración de la renta para pagar menos eres jaleado como un héroe por tus amigos. Y hasta antes de la crisis económica había comportamientos que eran considerados “normales”. Parecía instalada la idea de que en la política todo el mundo robaba y había muchos ojos mirando hacia otro lado. Afortunadamente eso ya no es así. La fiesta en la que vivían unos pocos se acabó, y ahora tenemos que limpiar todo lo que ensuciaron en ella. Y meter en la cárcel a quien siga actuando de la misma manera, sea quien sea.

Para que esto se cumpla tendremos que reforzar los mecanismos de control en las entidades públicas. Quizá sea cierto eso que se dice de que el poder corrompe, y precisamente en previsión de que algo así ocurra hay que poner alarmas en todos los cajones para que salten en cuanto se abran de manera deshonrosa.

P: ¿Esta preparado el nuevo PSOE para afrontar esta situación? Los jóvenes son los más afectados por la crisis del sistema ¿en qué medidas trabajais para que vuelvan a confiar?

El PSOE está quitándose el óxido de encima, volviendo a recuperar el movimiento de sus engranajes sociales. La confianza de la gente ya no viene heredada por los logros del pasado. Para que la gente vuelva a pensar que darnos su voto servirá para algo debemos demostrar que somos útiles y que lo que decimos lo hacemos. Y en relación a los jóvenes sabemos que es difícil que quienes han tenido que irse a buscarse la vida a otros países, o quienes siguen en España pero sin ver una salida laboral clara, den su apoyo a los partidos políticos que han tenido responsabilidades de gobierno. Tenemos que ir paso a paso demostrando que podemos ayudarles, que podemos dar la vuelta a las cosas de manera realista y segura.

P: Las primarias basadas en “un militante, un voto” han sido uno de los grandes avances de los socialistas en el último año y sin embargo, en algunos municipios para elegir el candidato a la alcaldia (o en el caso de Ceuta y Melilla a la presidencia de la Ciudad Autónoma) se ha dejado fuera de esa votación a los miembros de Juventudes que no contaban con la doble militancia ¿qué te ha parecido esta decisión?

Creo que se cometió un error al no permitir votar a la militancia de JSE en los procesos de primarias locales. Así lo he dicho en los órganos internos del partido. No tiene sentido que demos pasos hacia atrás. Los jóvenes socialistas pudieron votar al candidato a la secretaría general del PSOE, y también han podido participar en los procesos que se han dado a nivel autonómico. ¿Por qué no en el local? ¿La democracia depende del nivel territorial en el que se vote? De todas formas, hace unos años era impensable que un joven de 14 años pudiera votar directamente en la elección de la secretaría general. La razón al final se abre paso, y ocurrirá lo mismo en el caso de las primarias municipales.

P: Entiendo que estás al día de las últimas encuestas de cara a las elecciones generales, de la posibilidad de que ningún partido obtenga la mayoría para gobernar en solitario o con pactos menores… Si llegara el momento de necesitar un gran pacto para alcanzar el Gobierno de la Nación ¿Con quién preferiría pactar: PP o Podemos?

El PSOE es un partido de gobierno. De mayorías. Pero también es un partido de consensos, de diálogo y de pacto. Pero ya hemos visto en el pasado que en nuestro país no es necesario alcanzar pactos de gobierno para poder formar un gobierno. Nuestro proyecto aspirará a representar a la mayoría social de este país que quiere cambiar las cosas y que quiere hacerlo de manera realista. Primero cerremos el gran pacto con la ciudadanía y después veremos si es necesario realizar algún pacto político, siempre que sea para garantizar los derechos sociales de la gente y para quitar el cartel de “se vende” a nuestro Estado del Bienestar.

En cualquier caso, no hay escenario que pueda producirse en el que pactemos con el PP.

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