Ramón Espinar: “La gente corriente tiene que inventarse y redefinir nuevas herramientas para defender lo de siempre, tener derecho a una vida digna”

Por @LOrtizGomez

Ramón Espinar #NoNosVamosNosEchan 2013 / Foto: cedida por Ramón Espinar

Ramón Espinar #NoNosVamosNosEchan 2013 / Foto: cedida por Ramón Espinar

Ramón Espinar es uno de los fundadores de Juventud Sin Futuro, involucrado en este movimiento desde el primer día, ha sido parte activa en acontecimientos como el 15M. Este politólogo de 28 años nos ha atendido en Madrid para contarnos las razones que generaron la creación de Juventud Sin Futuro hace ya cuatro años y darnos su visión de la situación política actual. Una entrevista que os traemos en dos partes y en la que nos explica, entre otras cosas, la irrupción en la vida política de nuevos movimientos políticos y sociales.

Pregunta: ¿Cómo surge Juventud Sin Futuro y cómo te involucras tú en el proyecto?

Respuesta: Estoy en Juventud Sin Futuro desde el primer día. Juventud sin Futuro surgió en la universidad hace ya cuatro años, fundamentalmente en torno a varias asociaciones estudiantiles en Madrid, que veníamos de luchar contra el Plan Bolonia en la universidad, y que al principio de la crisis decidimos que era importante que hubiera un actor político y social juvenil que referenciara una situación que era nueva para los jóvenes. Un actor que no solo interpelara a los estudiantes, que interpelara a la juventud en general. Esto nosotros nos lo tomamos muy en serio y fue la clave del éxito de juventud sin futuro. Tratar de generar un discurso que explicara la crisis no como una cosa que sucedía como sucede que llueve, sino como el resultado de unas políticas determinadas con causantes, con culpables y con gente que la padecía, la crisis como un proyecto político y todo esto decantado en términos de interpelar a un sujeto social juvenil que se veía muy afectado por la crisis.

P: ¿Cómo influyó en vosotros todo el movimiento social que supuso el 15M? ¿Influyó de alguna manera en vuestra constitución como asociación o ya estabais en marcha?

R: Es al revés, precisamente Juventud Sin Futuro es uno de los convocantes de la manifestación del 15 de mayo de 2011. Nosotros somos un colectivo del movimiento 15M pero existíamos ya, éramos parte de la convocatoria de esa manifestación y por supuesto fuimos parte de las plazas. Apenas un mes antes nosotros montamos una manifestación, el 7 de abril de 2011, que se puede decir que es uno de los precedentes claros del 15M. Esa manifestación en Madrid fue convocada en realidad por unos chavales y tuvo una respuesta de siete u ocho mil personas y una atención mediática muy grande porque, en ese momento, la situación social era casi ya de olla presión y todo el mundo esperaba ya que algo sucediera. Nosotros tuvimos una respuesta mediática muy favorable, la verdad es que decir lo contrario sería mentir. Tuvimos a los medios de comunicación muy pendientes de aquella manifestación y de lo que hicimos a partir de aquel momento.

P: Lo cierto es que los medios de comunicación, de forma habitual, responden a una serie de intereses que poco tienen que ver con lo que representaba aquella manifestación ¿qué tenían aquellos chavales para captar la atención mediática?

R: Yo creo que los medios de comunicación efectivamente tienen dueños y tienen intereses pero esto no es ‘1984’ de Orwell, eso tiene grietas. Creo que nosotros como Juventud Sin Futuro, y después el movimiento 15M multiplicado por 100, fuimos capaces de llevar un discurso que en parte tenía que ver con la izquierda de toda la vida en sus contenidos pero tratado de una forma distinta al tener un lenguaje muy diferente, a nosotros lo que nos sigue diferenciando de la izquierda más clásica es  que mientras que ésta construye un discurso, te lo cuenta y te lo vende, nosotros construíamos desde la experiencia, simplemente estábamos politizando lo que nos pasaba, como por ejemplo que algunos amigos empezaban a irse al extranjero, que empezábamos a tener problemas para pagar las tasas en la universidad,  que nos encontrábamos con trabajos muy precarios y sufríamos una situación que estaba cambiando y que era más difícil. En Juventud Sin Futuro teníamos un discurso que tenía que ver con una promesa quebrada, somos una generación a la que nos habían contado que si estudiábamos una carrera, un master un par de idiomas y hacíamos las cosas bien, nos portábamos bien y no nos movíamos mucho, no éramos demasiado revoltosos nos iba a ir bien en la vida. Poco a poco nos empezamos a dar cuenta de que eso no era así y, como la mayoría de nosotros éramos activistas políticos, tratamos de trasladar lo que nos estaba pasando en vez de contar rollos. Lo que contábamos era “mira, a nosotros nos pasa esto y creemos que le pasa a mucha más gente”. Es muy importante unir los puntos, es muy importante que la gente cuando esta triste en casa porque no tiene trabajo sepa que eso que le está pasando no es una patología individual, que no es un fracasado, más aun, que sepa que esto forma parte de un proyecto político de los de arriba.

P: ¿Esta es la primera generación que va a vivir peor que sus padres?

R: Esto de mejor y peor no lo sé, mi padre trabaja desde los 14 años y no sé si ha vivido mejor o peor que yo. Lo que si sé es que ellos vivían en un mundo de certezas, ellos vivían en un mundo en el que tenían la certeza de que si tenían un trabajo, tenían un proyecto de vida y nosotros eso no lo tenemos. Un joven ahora sabe que si tiene un trabajo lo más seguro es que le dure un par de meses y eso cambia las reglas del juego. ¿Cuál es el problema? El problema es que somos una generación que seguimos viviendo con las mismas reglas, con el mismo ordenamiento jurídico, con los mismos referentes políticos y sindicales que nuestros padres en un mundo que ha cambiado completamente. Para un mundo que se ha movido completamente, sobretodo en beneficio de los ricos, la gente corriente, la gente de abajo tiene que inventarse y redefinir nuevas herramientas para defender, en el fondo, lo de siempre que es tener derecho a una vida digna, vivir con dignidad.

P: Y ahora nos encontramos en una encrucijada. En apenas un año en España se van a celebrar elecciones municipales, autonómicas y generales ¿cómo ves la situación de cara a estas citas electorales?

Yo creo que, cuando la situación económica y estructural no tiene nada que ver con la había hace 30 años, las instituciones, y entiendo por instituciones un conglomerado grande de cosas del sistema político, ya no sirven o ya no le sirven a todo el mundo. Yo de formación soy politólogo, en Ciencias Políticas decimos que hay en los sistemas políticos algunas tensiones constitutivas de los mismos, algunos discursos constitutivos, a los que llamamos clivajes (que es una palabra horrible que nos hemos traído del inglés). Un clivaje es una tensión como la que se produce entre el campo y la ciudad, entre el trabajador y el empresario… En España el sistema político se había articulado en torno a dos clivajes, el territorial, las tensiones centro periferia y el encaje de Cataluña y Euskadi y otro era el que se refería al eje izquierda-derecha, entendida la izquierda fundamentalmente como el PSOE y algún apósito a su izquierda como Izquierda Unida, que en algunos momentos tuvo algo más de pujanza y en otros menos, y la derecha, entendida fundamentalmente como el PP. Esos dos grandes ejes eran los que ordenaban un sistema político que a nuestra generación se le ha quedado viejo y caduco.

¿Qué pasa no solo con la irrupción de nuevos partidos políticos sino a raíz del 15M? Lo que pasa es que aparece un eje nuevo, el eje arriba-abajo, el eje regeneración, el eje pueblo-élites, y ese eje no estaba presente en la política, estaba presente en alguna medida porque todos los grandes clivajes subsumen otros, pero de pronto ha aparecido como un tercero que se ha puesto sobre la mesa y creo que ya se ha instalado. Es el eje arriba-abajo, el establishment contra la gente corriente, ese clivaje ya está instalado como discurso en el sistema político y está empezando a tener sus cauces de representación. Esto permea a todos los partidos, todos los partidos se están teniendo que situar, pero fundamentalmente el partido o el movimiento político que encarna esto es Podemos o candidaturas municipales como Guanyem Barcelona, Ganemos Madrid… candidaturas o proyectos políticos que se incrustan en el sistema político, rompiéndolo, desbordándolo, incorporando un tema de debate que el viejo proyecto no incluía y eso va a llevar a cambios drásticos. Lo que va a suceder en los próximos años es para agarrarse que vienen curvas.

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