¿Qué está pasando en Francia?

@LOrtizGomez

Hollande, Conferencia de Embajadores 2014 / Foto: Présidence de la République

Hollande, Conferencia de Embajadores 2014 / Foto: Présidence de la République

¿Recordáis el día en que Hollande fue elegido presidente de la República Francesa? El socialismo y Europa estaban salvados, al menos así lo percibió parte de la socialdemocracia europea (incluido el PSOE) que veía en el nuevo inquilino del Eliseo a la única persona capaz de plantar cara a Angela Merkel y sus políticas de austeridad que bien conocíamos ya en España. Hollande iba a suponer el equilibrio en Europa, la compensación de fuerzas, iba a ser el que aflojara el nudo que nos ahogaba… De eso hace sólo dos años y medio, el panorama es ahora bien distinto y Hollande no es ya una esperanza para nadie.

En este tiempo el presidente francés ha tenido que hacer frente a la crisis que supuso la decisión del entonces ministro del Interior, Manuel Valls, (ahora primer ministro) de expulsar a los gitanos rumanos y bulgaros del país vecino, a cuatro crisis de Gobierno, en una de ellas sustituyendo al primer ministro Ayrault por el propio Valls, a la publicación de sus problemas conyugales y su relación paralela y a las críticas dentro de su partido por emprender las políticas de austeridad por las que ya hemos pasado en otros países del entorno europeo.

Precisamente estas críticas son las que han provocado la última crisis de Gobierno del que salen los tres ministros más críticos con la orientación económica del Ejecutivo francés, incluido el propio titular de la cartera de Economía, Arnaud Montebourg, que ha sido sustituido por Emmanuel Macron, de 36 años, hasta ahora secretario general adjunto de la Presidencia, curtido en la empresa privada y en la banca. Junto a Montebourg han caído el ministro de Educación y la ministra de Cultura también críticos con la labor económica del Ejecutivo.

A todas estas incidencias se suma la caída de popularidad tanto de Hollande, que en julio se situaba en un 18 por ciento, la peor cifra desde la creación de la V República, como del primer ministro Valls, tan solo un 36 por ciento de los franceses aprueba su gestión, y el incremento del apoyo ciudadano al ultraderechista Frente Nacional de Marine Le Pen que, según indican algunos sondeos publicados en los primeros días de agosto, ganaría la primera vuelta de las elecciones presidenciales si se celebraran en este momento.

En definitiva, la esperanza que supuso Hollande para la socialdemocracia europea se ha disuelto como un azucarillo. En estos días me pregunto si los socialistas franceses no han aprendido nada de sus compañeros españoles, y más concretamente de la última etapa del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, de cómo su sometimiento a las políticas de austeridad impuestas desde Europa acabaron por minar la confianza de los ciudadanos y de los quebraderos de cabeza que les está costando recuperarla, con dos secretarios generales en apenas 3 años y dos batacazos electorales a sus espaldas. No estaría de más que los socialistas franceses aprendieran de la historia de sus vecinos, quizá así otro gallo les cantaría.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s