La reforma de la precariedad

Por @Mari_Polin

Fátima Báñez afirma que se ha estabilizado el mercado laboral y se ha frenado el proceso de destrucción de empleo / Foto: Ministerio de Empleo y Seguridad Social

Fátima Báñez afirma que se ha estabilizado el mercado laboral y se ha frenado el proceso de destrucción de empleo / Foto: Ministerio de Empleo y Seguridad Social

Aunque en estos días, por Ceuta, tenemos la mente, y el corazón, pendientes de una frontera que se desangra he querido centrar mi entrada semanal en otro asunto que tantos quebraderos de cabeza nos ha traído en este país: la reforma laboral.

Se cumplen en estos días de febrero dos años desde que la reforma entrara en vigor. Dos años desde que se pusiera en marcha la que parecía la mejor solución para frenar el imparable ascenso del paro. Una reforma cuyos principales objetivos eran, además, los de favorecer que las empresas fueran más flexibles y que, por tanto, la economía se revitalizara.

Dos años después no hay que ser experto para analizar datos que asustan. Datos que respaldan las críticas más feroces hacia esta reforma: despedir sale más rentable que hace unos años y la precariedad se ha instalado sin ánimo de marcharse.

Desde luego las interpretaciones políticas pueden ser muchas. Para el Gobierno, la reforma ha cumplido su cometido y el ministro de Economía ya anuncia creación de empleo neto para este primer semestre de 2014. En Europa, además, se piden más ajustes de los ya realizados por el Partido Popular.

Por el contrario, los partidos opositores y los sindicatos se reafirman en las consecuencias más nefastas: no se ha favorecido la contratación indefinida, no se ha reducido la temporalidad ni han habido avances significativos en las relaciones laborales. Y, por si fuera poco, los afiliados a la Seguridad Social continúan en caída libre lo que, sin duda, es el dato más preocupante de cuantos nos llegan a diario.

Quizás 2014 sea el año clave. El año en el que el ministro De Guindos empieza a verlo todo verde. Año de elecciones y año, por tanto, de nuevas promesas. No quiero aquí contribuir a ese pesimismo perenne que nos invade desde hace tiempo. Solo realizo un balance y mantengo la esperanza de que, lo que tenga que venir, sea mejor para todos. Creo que ya lo merecemos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s